Huimos de las dietas yo-yo, de las dietas hipocalóricas que, además de hacer pasar hambre a la persona, desequilibrando su sistema nervioso, deterioran la capacidad metabólica, y la resistencia orgánica. Son fuente de futuras enfermedades, y nunca cumplen su función, ya que de todos es sabido que cuando se abandona la dieta, se recupera el peso y volumen perdido, incluso se supera.
Tengamos en cuenta que un cuerpo sano, es un cuerpo bello, proporcionado y dinámico, y sobre todo es un cuerpo bien alimentado.
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