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MonográficosEsta serie de monográficos aplicados a recuperación de procesos estructurales, intenta llegar un poco más allá de otros estudios convencionales. Proponemos un enfoque desde la evolución, desde la integración vital global. Cómo nos adaptamos al mundo externo que la vida nos propone desde nuestro mundo interior, desde nuestra forma particular de vivir "la historia". Comprender las causas primarias, las originales de nuestras lesiones. El simple hecho de adoptar una postura en la que nos sentimos aliviados de ese dolor que nos aqueja, es kinesiología (lógica en el movimiento). El kinesiólogo (manual) debe ser conocedor de la anatomía, fisiología, embriología, biomecánica y bioenergética del cuerpo humano. Conocedor de la dinámica anatómica, de la dinámica de la que se sirve la Vida para poner en movimiento cada uno de los sistemas que nos componen y todas las formas en que se interrelacionan. Conocer esto es conocer la historia y fuerza vital que nos trajo hasta aquí a través de la historia de la evolución. Reconocer de forma exacta con las manos a cada una de las especies que en la evolución dieron lugar al ser humano, como se desarrollan, como se suceden y se imbrican, como viven dentro de su paciente y como lo construyen. Estudiaremos la embriología, morfología, antropología necesarias para la comprensión de nuestra dinámica general, y lo experimentaremos y comprenderemos sobre nuestro propio cuerpo. Es necesario desarrollar la percepción interna del kinesiólogo (manual), para que en el momento en que ponemos las manos sobre nuestro paciente sepamos reconocer, encontrar y restaurar, cada uno de los desajustes que ocasionan los síntomas en el paciente, y reconocer a través de la dinámica corporal y de los tejidos, en qué fase o fases de la filogénesis han tenido lugar esos bloqueos. En los estudios que proponemos, profundizaremos en las relaciones entre el sistema nervioso, la postura y la dinámica, donde se encuentran las causas de casi todas las lesiones que nos aquejan. Estudiaremos las técnicas manuales óptimas para la eliminación de esos problemas, pasando por la estructura ósea, tendinosa, muscular, fascial y visceral. Haremos un minucioso desarrollo de aquellos estímulos que de una forma directa intervienen en nuestra estructura; la Propiocepción, la capacidad que tiene nuestro cuerpo de auto reconocerse a través de sí mismo, y la extraordinaria importancia que estos sistemas tienen en todas nuestras lesiones en cada uno de nuestros niveles: estructura, química y psicosomática.
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