De seguro has escuchado sobre la importancia de los alimentos con probióticos para el bienestar de nuestro cuerpo, destacando que aportan bacterias que ayudan a prevenir y atacar enfermedades, pero seguramente no comprendes el porqué de esto, ni de que se trata.

En este artículo te hablaremos del Kéfir y de las maravillas que esta bebida puede hacer por tu salud, pero, para poder adentrarnos mucho más en el mundo del Kéfir, debemos conocer una parte básica de nuestro organismo que se llama la “microbiota”, conjunto de microorganismos bacterianos que viven desde siempre en nuestro sistema digestivo. Pero que no te asuste, muchas veces tenemos la falsa idea de que las bacterias siempre son malas, la verdad es que nuestro cuerpo necesita de estas para poder absorber mejor los nutrientes, potenciar nuestro sistema inmunológico y mejorar nuestra digestión, cumpliendo el Kéfir, dicha función.

¿Qué es el Kéfir?

El kéfir es una bebida con una consistencia parecida a la del yogur, cuyo nombre viene de la  palabra turca keyif, que significa “el buen sentir” después de comer. Este nombre se le atribuye no solo a la bebida si no también a todos los microorganismos de bacterias lácticas, con los que esta se prepara.

Su origen es un dato muy interesante, se dice que los antiguos habitantes de las montañas del Cáucaso, almacenaban su leche en recipientes de cuero por un largo tiempo y posteriormente este se convertía en una especie de yogur agrio, el cual era repartido hacia todos los que vivían en esa comunidad, pero, lo que más curioso resulta, es que hasta la actualidad se toma de ejemplo la longevidad de todos las personas quienes vivían en las alturas y consumían todos los días esta bebida.

Quizá te preguntes ¿cómo es su apariencia?, pues es muy parecida a la textura y color de la coliflor y además tiene la ventaja de no ser solo consumida como leche si no también de ser transformada en mil delicias culinarias como: sopas, crepes, panes, smoothies, aderezos y muchísimo más.   

 

¿De dónde sale?

Desde tiempos remotos se la obtenía a través de la la leche cruda de diversas procedencias, como la de yegua, búfalo, oveja, cabra y vaca, sometida a una fermentación profunda.

La leche de Kéfir o leche Kefirada

Esta manera de consumir el Kéfir se puede remontar a miles de años, nuestros antepasados solían decir que el Kéfir, eran los granos del profeta Mahoma y para ese entonces era como un regalo del señor al que llamaban Maná. Actualmente se coloca el Kéfir en la leche entera para lograr una reacción de fermentación que puede durar entre 24 a más horas, el resultado será un líquido un tanto espeso que puede endulzar con estevia o azúcar, una recomendación a tomar en cuenta es evitar endulzarlo con miel debido a que sus propiedades antimicrobianas y antisépticas podría afectar negativamente al kéfir, reduciendo la población microbiana.

Posterior a eso puedes beberlo al natural o realizar alguna receta especial si deseas.

Sus múltiples beneficios

Los probióticos que contiene el Kéfir pueden ser una fuente de cosas positivas para todo nuestro organismo, pero de los que más podemos destacar son:

  • Cero calorías y azúcar

Olvídate del azúcar y las calorías, el kéfir es perfecto para cualquier tipo de organismo y no posee azúcares o calorías.

  • Rehidratante natural

El Kéfir sometido al agua, puede servirte como una gran bebida isotónica, excelente para reponer energías para después de una jornada de deporte. Recuerda que el agua debe ser mineral para que en complicidad con la composición natural de esta, se potencie los activos.

  • Refuerza tu sistema digestivo

Este potente probiótico, te ayuda a mejorar tu digestión y por ende todos los nutrientes que ingresen a tu cuerpo serán distribuidos de la mejor forma. Te sentirás mucho más pleno y a nivel intestinal se inhibirá el crecimiento de patógenos.

  •  Controla tu colesterol

El kéfir ayuda a controlar el flujo en las paredes de todas las células, por lo que el colesterol en tu cuerpo puede mantenerse en un nivel saludable. Esto en compañía de un buen régimen deportivo y alimenticio, será de gran beneficio para todo tu cuerpo.

  • Acelera tu metabolismo

Si constantemente sufres con el dilema de no poder bajar de peso, esta es una excelente opción que a más de regular todo tu metabolismo lo acelerará de manera natural y efectiva.

Igualmente, es un excelente depurador y esto se realiza mediante la eliminación de grasas que tu cuerpo ya no necesita.

  • Es anticancerígeno

Si ingieres probióticos por un largo lapso de tiempo, le aportarás a tu cuerpo refuerzos contra las células cancerígenas. Siempre la prevención y un correcto cuidado de tu cuerpo te reducirá peligros potenciales en tu salud a futuro.

Son tantos los beneficios que algo tan natural puede ofrecerte, que nuestros amigos de KEIF se decidieron a producirlo y llevarlo a cada uno de nuestros hogares, a través de la Leche de Kéfir.

Su producción nace de la Hacienda La Fontana, ubicada en las faldas de las montañas del Pasochoa, tierras regadas por vertientes naturales; es allí donde obtienen su leche, cultivada con pequeños gránulos perlados de kefir bajo estándares de calidad. Además, sus gránulos provienen de distribuidores certificados en varios países y han sido complementados para ofrecer mayores beneficios.

Conoce más de este producto AQUÍ.